CUÁL ES MI OBJETIVO PROFESIONAL, NO EL DE LOS DEMÁS

De acuerdo, no estamos satisfechos con nuestro actual panorama profesional, sabemos que podemos llegar a más o, en todo caso, algo que nos resulte más estimulante o interesante. Pero ¿cuál es nuestro objetivo profesional ideal? Y aún más: ¿es realizable?

Presentación1

Recientemente en una película bromeaban sobre el hecho de que aquéllos que habían quedado desempleados tendían a convertirse en coach. Encontré el giro argumental encantador y muy acertado porque, aunque no soy coach, aquí estoy intentando ayudarte a alcanzar tus metas. El ánimo del ser humano de ayudar al prójimo se traduce en esta nueva corriente, y es que queremos ahorrar a los demás el sobreesfuerzo de tropezar con los mismos errores que nos han ralentizado a nosotros. El problema viene después. Ya sabes, cuando nos salimos del tiesto y opinamos de más. Tanto, que tu opinión sobre ti mismo corre el riesgo de desvanecerse.

Si te encuentras en una situación de desventaja profesional estarás harto de reunirte con allegados que atesoran la receta para tu éxito: “Tú lo que tienes que hacer es… Tendrías que haber hecho… Yo, por ejemplo, he hecho…Mi primo, lo que ha hecho…”. Parece que todos, salvo tú, saben lo que quieres, o más bien lo que necesitas. Todos saben cuál es tu profesión ideal, identifican tu objetivo profesional y te ven en él. Esas voces ya sonaban antes, cuando no estabas tan insatisfecho, pero en este momento retumban en estéreo ya que ponen el dedo en la llaga. Seamos sinceros: serán bienintencionadas, pero equivocan el medio y la ocasión.

EL OBJETIVO. O MÁS BIEN: TU OBJETIVO.

Así pues, y para ayudarnos a nosotros mismos a identificar nuestro objetivo profesional, detengámonos un momento. Como primera medida, abramos la mente y pongamos todas las opiniones ajenas en cuarentena. Pueden suponer una información valiosa y llegado el caso, puede que muy útil. Anótalas en tu nueva libreta, una que vas a usar para todo. Da igual si la tienes ordenada o no, si es bonita o no. Tú llévala y anota todo lo que creas digno de recordar. Está demostrado que recordamos lo que anotamos manualmente mucho más, aunque luego no revisemos nuestras notas. Por esta razón, y si puedes, mejor que sea en papel y que sea como a ti te gusta, a tu estilo, sea cual sea.

¿Preparado? Ahora nos vamos a tomar un café con nosotros mismos y vamos a escucharnos, que hace mucho que no lo hacemos. Para averiguar qué es lo que queremos hacer en esta nueva etapa, hazlo con la siguiente idea en mente: hay infinidad de profesiones, muchas más de las que te imaginas, así como combinaciones entre todas ellas. Así pues, te propongo varias líneas para comenzar a definir tus preferencias profesionales:

  1. Esto sí que se me da bien

Recuerda los momentos en que has sentido que algo se te daba bien, que fluía con naturalidad, relajado. Se trata de algo que podrías hacer mucho tiempo sin temor a aburrirte, que te ha generado curiosidad y al emplear esfuerzo en ello te resultaba reconfortante y no agotador. Normalmente es algo que das por supuesto y en lo que ni siquiera habías reparado, incluso algo a lo que no le das importancia. ¿Trabajas con las manos? ¿Tienes buena capacidad de escucha? ¿Eres una persona organizada? ¿Eres el alma de la fiesta? ¿Te gusta leer? ¿La meditación? ¿Maquillar? ¿Se te dan bien los números? ¿Te creces ante un público? ¿Adoras la naturaleza? Poco importa si te han pagado por ello, o si alguien te reconoció el mérito. El caso es que si hicieses eso, no sentirías que trabajas, sino que haces aquello a lo que estás llamado. Abre tu libreta y anota esas capacidades o anécdotas.

  1. Me encantaría hacer eso

¿A quién admiras? Puede ser una persona cercana o desconocida. Puede que sólo admires un aspecto de esta persona o todo el conjunto ¿Te ves haciendo algo que esta persona hace? Y si no te ves haciéndolo pero lo deseas ¿qué te falta? ¿Experiencia? ¿Preparación técnica? Puede que incluso tomes a esa persona como ejemplo de lo que no quieres hacer, y te consideres más capacitado en ese concreto aspecto. ¿Lo tienes? ¡Anótalo!

  1. Me han dicho que…

De acuerdo, de acuerdo, no sabes muy bien en qué eres bueno, pero los demás siempre te están diciendo lo bien que se te da algo en concreto: “nadie organiza las fiestas como tú,… qué guapa sacas siempre gente en las fotos,… los niños adoran estar contigo,… siempre quieres ayudar a los demás,… ¡qué masaje más fantástico!… ¡qué rico postre!… de las cuentas de casa te tienes que encargar tú”, etc. ¿Te recuerdas recibiendo este tipo de comentarios? ¿En qué circunstancia? ¿Te imaginas dedicándole más tiempo?¿En qué circunstancia? Coge tu libreta y… ¡Descríbelo!

  1. De eso nada

Vamos a desactivar prejuicios: no sólo es importante averiguar qué es lo que jamás estarías dispuesto a hacer, sino sobre todo por qué. ¿Te da miedo? ¿Tuviste tú o alguien cercano una mala experiencia en el tema? ¿Alguien te ha dicho que no vales para ello? ¿Por qué puede habértelo dicho? ¿De verdad le crees? Lo que no deseamos suele provenir de experiencias negativas anteriores, que nos han sembrado un terreno de incomodidad o duda, o incluso de vivencias de otras personas que nos han contado en clave de terror. Es momento de cuestionar muchos esquemas, y éste es uno. Como dice el refrán, cada uno cuenta la fiesta tal y como le va en ella, pero una cosa es aprender en cabeza ajena y otra llenarse de miedos ajenos, bloqueos y, en definitiva prejuicios.

En tus notas podrás ordenar todas estas ideas y jerarquizarlas, de las que te resultan más interesantes a las que menos. No olvides añadir los detalles que te parezcan oportunos, como la ubicación geográfica, el horario, el sueldo, las expectativas. Disfruta haciéndolo, hazlo a ratos, sedimentando las ideas, conformando diferentes escenarios en los que te gustaría ser el protagonista. No se trata de verte ya en el puesto de trabajo y dedicarte mañana, tarde y noche a presionarte con alcanzar tales objetivos. Se trata de pensar qué es lo que quieres, porque si no sabes qué quieres, difícilmente podrás acercarte a ello, y las circunstancias dirigirán tu vida más que tú mismo.

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